4 razones por las que necesitas un Disaster Recovery Plan (DRP)
Actualmente, para garantizar la continuidad del negocio, las compañías necesitan asegurar el buen funcionamiento de sus sistemas informáticos porque… ¿qué pasaría si tu empresa sufre un ciberataque? ¿Y si hay una avería grave en el suministro eléctrico, un error humano o una interrupción que deja fuera de servicio una aplicación crítica?
La realidad es que los sistemas informáticos están continuamente expuestos a diferentes factores que pueden poner en riesgo su funcionamiento. Y las amenazas siguen evolucionando: durante 2025 se registraron 7.681 organizaciones públicamente identificadas como víctimas de ransomware en todo el mundo, según Acronis.
Pero un incidente no tiene que ser necesariamente un ransomware para afectar al negocio. Una falla de hardware, una eliminación accidental, un problema de configuración o una interrupción de infraestructura también pueden dejar sistemas o datos críticos fuera de servicio.
Ante esta situación, está en nuestra mano minimizar el impacto que estas amenazas puedan ocasionar en el negocio. Y para ello resulta imprescindible contar con un Disaster Recovery Plan (DRP).
Respuesta rápida: ¿Por qué es importante contar con un Disaster Recovery Plan?
Un Disaster Recovery Plan define cómo recuperar los sistemas, aplicaciones y datos críticos después de una interrupción, con el objetivo de reducir el tiempo de inactividad y limitar la pérdida de información.
En Serban Group ayudamos a las organizaciones a implementar estrategias y soluciones de protección y recuperación adaptadas a la criticidad de sus entornos.
¿Qué es un Disaster Recovery Plan?
El DRP contiene el flujo de acciones y recursos que se movilizarán por parte de la empresa ante una situación de desastre, con el objetivo de restaurar la normalidad en el menor tiempo y al menor coste posible.
Va más allá de un simple backup, ya que además de recuperar los datos, un Disaster Recovery Plan contempla los sistemas operativos, configuraciones, usuarios, aplicaciones, infraestructura y dependencias necesarias para restablecer las funcionalidades de la empresa.
También permite definir dos variables clave:
RTO (Recovery Time Objective): cuánto tiempo puede permanecer inactivo un sistema antes de afectar de manera crítica al negocio.
RPO (Recovery Point Objective): cuánta información puede perderse, como máximo, desde el último punto de recuperación disponible.
Esto ayuda a priorizar qué aplicaciones y datos deben recuperarse primero y establecer una estrategia de recuperación acorde con la criticidad de cada servicio.
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El DRP contiene el flujo de acciones y recursos que se movilizarán por parte de la empresa ante una situación de desastre, con el objetivo de restaurar la normalidad en el menor tiempo y al menor coste posible. Va más allá de un simple backup, ya que además de los datos, un Disaster Recovery Plan también contempla la restauración el sistema operativo, configuraciones, usuarios y herramientas para restablecer todas las funcionalidades de la empresa.
Según un estudio realizado por la empresa Datto "Una hora de inactividad cuesta $ 8,000 para una pequeña empresa, $ 74,000 para una mediana y $ 700,000 para una gran empresa", lo que, para las grandes empresas, equivale alrededor de $ 11,600 por minuto. Esto está alineado con lo que indica Gartner, exponiendo que el coste promedio del tiempo de inactividad son unos $ 5,600 por minuto, lo que equivale a unos $ 300,000 por hora.
4 razones para tener un Disaster Recovery Plan en tu empresa
1. Garantiza la continuidad de la actividad empresarial
Disponer de un Disaster Recovery Plan te ayuda a garantizar la continuidad de tu negocio. El DRP permite reducir los tiempos de interrupción o inactividad y conseguir una rápida vuelta a la normalidad, lo cual es fundamental para evitar que la productividad se vea afectada y que el impacto en el negocio sea el menor posible.
Definir previamente qué sistemas son críticos, cuáles deben recuperarse primero y qué niveles de RTO y RPO necesita cada uno evita comenzar a tomar estas decisiones cuando el incidente ya está ocurriendo.
2. Agiliza la toma de decisiones
Tener protocolos de actuación establecidos ante desastres, tal y como se recogen en un Disaster Recovery Plan, agiliza la vuelta a la normalidad porque permite saber qué hay que hacer, quién debe hacerlo y en qué orden.
Por lo tanto, los DRP facilitan la actuación de la empresa porque parte de la toma de decisiones ya ha sido planteada de antemano.
Esto cobra especial importancia durante incidentes complejos, cuando diferentes equipos pueden necesitar coordinar infraestructura, seguridad, aplicaciones, comunicaciones y recuperación de datos al mismo tiempo.
3. Minimiza las pérdidas económicas
Ser ágiles y conseguir reducir el período de inactividad de la empresa con un Disaster Recovery Plan ayuda a que, en caso de ocurrir un desastre, la productividad se vea lo menos afectada posible, lo que se traduce en un menor impacto económico.
Cada minuto que un servicio crítico permanece sin funcionar puede afectar operaciones, ventas, atención al cliente y productividad. Por eso, el objetivo no es únicamente contar con una copia de los datos, sino poder recuperar aquello que el negocio necesita dentro del tiempo que puede tolerar.
4. Protege la imagen y reputación de la empresa
El tiempo de inactividad y la pérdida de datos impactan no solo en los ingresos, sino también en la imagen de la empresa.
Tanto clientes como empleados esperan que una organización cuente con medidas adecuadas para proteger su información y garantizar la continuidad de sus servicios. Actuar de un modo eficiente ante una situación de desastre y conseguir una vuelta a la normalidad en el menor tiempo posible transmite confianza a empleados, clientes y otros actores vinculados con el negocio.
Resolver ágilmente una situación de este tipo ayuda también a proyectar una imagen de empresa preparada y resiliente.

Un Disaster Recovery Plan tcambién debe probarse
Estas son solo algunas de las razones que evidencian lo necesario que es contar con un Disaster Recovery Plan. Pero ¡cuidado! tener el plan documentado no significa necesariamente estar preparado para recuperar la operación.
A medida que las empresas evolucionan, también cambian sus aplicaciones, infraestructura, usuarios, proveedores y datos críticos. Por eso, el DRP necesita revisarse y probarse periódicamente.
Los ejercicios de recuperación permiten comprobar, por ejemplo, si los puntos de recuperación están disponibles, si los tiempos definidos pueden cumplirse, si los responsables saben cómo actuar y si las distintas dependencias de los sistemas fueron correctamente contempladas.
Las soluciones actuales de Disaster Recovery as a Service (DRaaS) permiten además utilizar infraestructura en la nube para recuperar cargas de trabajo, realizar pruebas de recuperación en entornos aislados y automatizar parte de los procedimientos de failover, reduciendo la complejidad del proceso.
¿Cómo preparar una estrategia de Disaster Recovery?
La continuidad no depende únicamente de contar con copias de seguridad. También requiere entender qué sistemas necesita recuperar primero el negocio, cuánta información puede permitirse perder y cuánto tiempo puede permanecer cada servicio fuera de funcionamiento.
A partir de estas definiciones es posible diseñar una estrategia que combine protección de datos, backup, recuperación y Disaster Recovery de acuerdo con la criticidad de cada entorno.
En Serban Group ayudamos a las organizaciones a evaluar estas necesidades y a implementar soluciones de protección y recuperación que permitan reducir el impacto de una interrupción y fortalecer la continuidad operativa.
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Preguntas frecuentes sobre Disaster Recovery
Un backup crea una copia de los datos para poder recuperarlos. Un Disaster Recovery Plan define cómo restaurar esos datos y los sistemas, aplicaciones, configuraciones y servicios necesarios para volver a operar después de una interrupción. Por eso, tener backup no equivale a tener una estrategia de recuperación ante desastres.
El RTO (Recovery Time Objective) indica cuánto tiempo puede permanecer inactivo un sistema antes de generar un impacto crítico. El RPO (Recovery Point Objective) determina cuánta información puede perderse como máximo entre el último punto de recuperación y el incidente.
Ambos ayudan a determinar qué sistemas deben recuperarse primero y qué estrategia de backup y recuperación necesita cada uno.
No. Utilizar servicios cloud puede mejorar la disponibilidad de la infraestructura, pero no reemplaza una estrategia propia de continuidad y recuperación. La empresa sigue necesitando definir cómo recuperar sus datos, aplicaciones y servicios críticos frente a errores humanos, ciberataques, problemas de configuración u otras interrupciones.
No existe una frecuencia única para todas las organizaciones. Las pruebas deberían realizarse periódicamente y también cuando se producen cambios relevantes en la infraestructura, aplicaciones o procesos críticos. Lo importante es validar que el procedimiento y los tiempos de recuperación definidos funcionan antes de necesitarlos en un incidente real.
Serban Group ayuda a las organizaciones a evaluar sus necesidades de protección y recuperación, definir prioridades y contar con soluciones acordes con la criticidad de sus sistemas y datos.
El objetivo es reducir el impacto de una interrupción y fortalecer la capacidad de recuperación y continuidad operativa.
